Anales PediatríaRecientemente está accesible a través de internet el avance de una carta al editor de la revista científica Anales de Pediatría firmada por el pediatra Daniel Blázquez Gamero con el título “el parto domiciliario a debate“. (a fecha de redacción de esta entrada no hemos podido determinar la fecha exacta de este artículo que parece pendiente de publicación. La referencia que figura del mismo es: Blázquez Gamero D. El parto domiciliario a debate. An Pediatr (Barc). 2015. http://dx.doi.org/10.1016/j.anpedi.2015.03.006)

En el artículo el autor comenta brevemente algunos datos del estudio sobre lugar de atención al parto en Inglaterra que ha dado pie a la recomendación de la NICE a plantear los partos de bajo riesgo fuera de los hospitales (bien en el domicilio, bien en casas de partos). En su carta hace un repaso a los datos que recomiendan a ser prudentes con relación al parto domiciliario en primíparas (del mismo modo podría también haber subrayado los datos que recomienda ser más prudentes con relación a proponer el parto hospitalario en mujeres que ya han tenido hijos y no tienen factores de riesgo).

El otro artículo que cita, como objección para importar la recomendación de la NICE es un trabajo realizado en Estados Unidos cuyas conclusiones son más bien dudosas al valorar tanto partos de riesgo como de bajo riesgo, seleccionar los partos en función de dónde ocurren y no de dónde se había planificado que ocurrieran y no eliminar de la muestra aquellos que no fueron asistidos por un profesional sanitario cualificado.

Al margen del breve y desigual repaso de la evidencia científcia disponible. El autor opina que “por todo ello, la guía NICE remarca la importancia de la asistencia de una matrona con experiencia en este tipo de partos y un buen sistema coordinado de derivación hospitalaria: ninguna de estas dos condiciones obligatorias en un parto extrahospitalario están implantadas de manera generalizada en nuestro sistema sanitario“.

Al respecto hay dos cosas que convendría recordar.

  • En España contamos con excelentes matronas y otros profesionales obstétricos, en casi todas las provincias con conocimientos, experiencia y ganas de atender este tipo de partos.
  • La coordinación para la derivación hospitalaria es algo muy sencillo de gestionar siempre y cuando exista voluntad para ello por parte de los hospitales. Es tan sencillo como que la familia entregue previamente su plan de parto en el hospital de su elección y la profesional que atiende el parto pueda avisar telefónicamente cuando se inicia la atención o cuando se está realizando un traslado. Hoy por hoy el número de partos domiciliarios es bajo, por lo que no requiere de ninguna dotación extraordinaria ni de protocolos sofisticados. Existe además un adecuado sistema móvil de urgencias médicas para dar una respuesta eficaz en las muy excepcionales situaciones que requieran este apoyo.

Así pues ¿dónde está el problema? No lo está ni en los profesionales que atienden, ni en falta de los medios materiales (atender partos domiciliarios es más barato que atender esos mismos partos en los hospitales). El problema está en la voluntad por parte de los responsables de la política sanitaria y los responsables de las unidades de obstetricia y neonatología hospitalarias en hacer efectiva una sencilla coordinación de forma que, como bien apunta el doctor Blázquez Gamero “el sistema sanitario se adapte a las necesidades de la madre y el recién nacido, y no al contrario, como desgraciadamente ocurre con demasiada frecuencia.“… estamos plenamente de acuerdo con esta última frase.